viernes, 12 de abril de 2013

El verdadero ser:



En los talleres que imparto sobre técnica clown, siempre me gusta iniciar por conocer el nombre de cada persona participante y alguna característica, cualidad o pensamiento sobre sí, que desee compartir al grupo.

Pasado este punto y luego de varias técnicas y ejercicios para lograr despertar la confianza y la cohesión grupal, inicio el tema del re-encuentro con el verdadero ser...

Este verdadero ser es conocido mundialmente como “El niño/a interior”...

Resulta que después de muchas prácticas propias (mías) y de ver a quienes participan del taller de clown encontrándose con este “ser” decidí adoptar para mí el término:

Verdadero Ser.



El verdadero ser:

Basándome en que a “esa” esencia de libertad, juventud, emoción, ternura y alegría que cada persona lleva en su interior le llaman “Niño/a interior” inicié mis interrogantes:

¿Qué será un niño interior? ¿Cómo se manifiesta? ¿A qué se debe su interiorización?

¿De qué se esconde? ¿Lo tendrán todas las personas? ¿Cómo hacer para encontrarle?

Y aquí mis respuestas: (enfatizo en que son MIS respuestas ya que quizás sean debatibles desde el punto de vista psicológico o de otras áreas, pero no encontrando ningún precedente, ahí voy...)



¿Qué es un niño interior?

Es el verdadero ser que nació en este mundo, (sin llamarse hombre, ni mujer y con toda la libertad que esto confiere) el cuál únicamente desea disfrutar la vida, dar y recibir placer, jugar, divertirse, ser amigo de los demás seres y repito, disfrutar la vida. Este ser posee la capacidad de amar, jugar, reír, llorar, perdonar, tolerar, respetar, enfadarse, vengarse, enamorarse y bueno, todas las capacidades del ser humano...

Lo que podríamos resumir en: Es capaz de vivir intensamente...



¿A qué se debe su interiorización?

Este hermoso ser y muchísimas de sus capacidades han sido sepultadas e interiorizadas, incluso reprimidas, por factores externos y nocivos como: la sociedad, las buenas costumbres, lo normal, lo moral, la honesta-deshonestidad, la manera correcta de hacer las cosas, la inseguridad en las propias acciones y decisiones, los prejuicios, el mal criterio, y una larguísima lista de factores más.





¿De qué se esconde?

De la crítica, del miedo a ser diferente, de las condenas, del qué dirán, del miedo a la exposición de sus sentimientos e ideales, de los criterios injustos, de la crueldad de otros seres que han perdido su luz propia.



¿Cómo se manifiesta?



Negativamente
Por supuesto el hecho de que el verdadero ser se haya “interiorizado” no significa que haya desaparecido, sin embargo en las sociedades que vivimos hoy día, cada vez se le presta menos atención e incluso se niega su existencia. Así que el verdadero ser se manifiesta de diversas maneras: en las personas que han perdido su conexión con este maravilloso ser, el verdadero ser se convierte en, interior, se muestra como un ser opuesto a los deseos de la persona, entiéndase, como la persona y el verdadero ser sufren una desconexión, suele pasar que la persona busca su realización por individual, sin importar los deseos de su verdadero ser, que es donde este le confronta y se opone a sus acciones (de la persona).

Las oposiciones se muestran en forma de conflictos emocionales internos (lo tengo todo, pero no soy feliz), frustraciones, miedo, ansiedad, resentimientos, inseguridades, fracasos, impotencias físicas, inconformidad, carencias, estrés y un sin fin de síntomas físicos y psíquicos que hoy día son tratados con acetaminofén.



Positivamente

Cuando la persona retoma su conexión con el verdadero ser y este se vuelve “exterior”, todo su ser se complementa, sus energías se restablecen, sus identidades se sintonizan y aparece el verdadero ser humano, íntegro, que ama, disfruta, ríe, llora, siente, expresa, comprende, tolera y ama (repito), el cuál comprende la amistad como el mayor tesoro, la sinceridad como única vía de expresión, el llanto como medio de limpieza y la alegría como un modo de vivir.

Las manifestaciones del verdadero ser ante esta situación son: la paz, el amor por los seres vivos (incluidos animales, plantas y todo), la comprensión, la tolerancia, la alegría, la felicidad, la salud, el éxito, el dinero y nuevamente el amor, la diversión y la alegría...



¿Todas las personas tienen un verdadero ser?
La respuesta es obvia, sí, toda persona tiene la posibilidad de disfrutar de la vida como debe ser ó de vivir en el peor de los calvarios (donde el dinero y lo material, le engañarán día con día sin hacerle internamente, ni intensamente feliz)...





¿Porqué verdadero ser, y no niño interior?
Considero que en algún momento la etapa de la niñez desaparece física y mentalmente de la vida del verdadero ser, más no así sus cualidades de jugar, expresar, amar, alegrarse, disfrutar (y todas las otras), por lo que hablar de niño interior, en lo personal me limita, ya que mi verdadero ser tiene la misma edad que yo y no es un niño.

Entiendo que se le llama niño interior ya que la libertad y la expresión del verdadero ser, suelen desaparecer con la etapa de la niñez, porque cuando la persona entra en la etapa adulta, ella misma limita sus emociones, acciones y expresiones con tal de adaptarse y ganar respeto dentro de la sociedad y el entorno formal de la adultez, aceptando de esta manera la separación del verdadero ser...

La separación del verdadero ser no es más que la típica situación de casi toda persona adulta: no, expreso ni siento lo que verdaderamente deseo, con tal de quedar bien con los demás, importan todos los de afuera, menos yo, se debe agradar a quienes nos miran, no a nosotros mismos, buscamos la felicidad en un perfume caro, pero nunca dentro de nosotros, en una cita con la persona ideal, pero nunca con nosotros...



¿Cómo re-encontrar al verdadero ser?
Realmente es muy, muy sencillo, lo primero es tomar conciencia, valor y respeto por el verdadero ser, permitirse hablarle y sentirlo como un todo, sin volverse loco, y disfrutarlo, lo segundo es hacer un viaje a través de los años en regresión, mirando hacia adentro, recordando desde el hoy hasta el momento de nacer, encontrando etapas que están ahí muy marcadas en nuestro consciente e inconsciente, etapas positivas y negativas, siendo conscientes de que sean cuales sean ya se pasaron.

Luego traer al presente todos los recuerdos positivos posibles, escribirlos, grabarlos en audio, dibujarlos, narrarlos (traerlos al presente en tangible) y conforme estos estímulos positivos vayan saliendo, se acompañaran de recuerdos y vivencias negativas que hay que comprender como parte del aprendizaje, los errores (propios o ajenos), las situaciones, las circunstancias, los procesos de aprendizaje y en fin como esas situaciones que no terminaron como nosotros deseábamos (que en algunas veces sí, y ese fue el error) pero que nos han dado la posibilidad de aprender y crecer, sintiendo emociones, tomando decisiones, pero sobre todo viviendo el momento, que es cuando se está vivo...

En fin, para mí, el verdadero ser es un requisito indispensable para lograr llegar al clown, quien es un verdadero ser, que vive intensamente para amar a Dios y compartir alegría con los seres vivos, tratando de impactar su mente y corazón a través de la reflexión...


jueves, 6 de diciembre de 2012

La vida y el juego de las 5 bolas

La vida es más sencilla de lo que nos la queremos hacer, os plasmo el discurso de despedida del presidente de coca-cola, Bryan Dyson .... da mucho de que hablar. 



Imaginen la vida como un juego en el que ustedes hacen malabarismos con cinco bolas que arrojan al aire.
Cada una de ellas son el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu.
Pronto se darán cuenta de que el trabajo es una bola de goma.

Si se cae, rebota.

Pero las otras cuatro bolas: familia, salud, amigos y espíritu, son de vidrio.

Si se deja caer una de esas, va a quedar irrevocablemente dañada, rayada, rajada o rota.
Nunca volverán a ser las mismas.
Compréndanlo y busquen el equilibrio en la vida.
Cómo?
No disminuyan su propio valor comparándose con otros.
Es porque somos todos diferentes que cada uno de nosotros es especial.
No fijen sus objetivos en razón de lo que otros consideran importante.
Sólo ustedes están en condiciones de elegir lo que es mejor para ustedes.
No den por supuestas las cosas más queridas por su corazón.
Apéguense a ellas como a la vida misma; porque sin ellas la vida carece de sentido.
No dejen que la vida se les escurra entre los dedos por vivir en el pasado o para el futuro.
Si viven un día a la vez, vivirán TODOS los días de su vida.
No abandonen cuando todavía son capaces de un esfuerzo más.
Nada termina hasta el momento en que uno deja de intentar.

No teman admitir que no son perfectos. Ese es el frágil hilo que nos mantiene unidos.

No teman enfrentar riesgos. Es corriendo riesgos que aprendemos a ser valientes.

No excluyan de sus vidas al amor diciendo que no se lo puede encontrar.

La mejor forma de recibir amor es darlo; la forma más rápida de quedarse sin amor es aferrarlo demasiado; y la mejor forma de mantener el amor el darle alas.

No corran tanto por la vida que lleguen a olvidar no sólo donde han estado sino también a dónde van.

No olviden que la mayor necesidad emocional de una persona es la de sentirse apreciado.

No teman aprender. El conocimiento es liviano, es un tesoro que se lleva fácilmente.

No usen imprudentemente el tiempo o las palabras. No se pueden recuperar.

La vida no es una carrera, sino un viaje que debe ser disfrutado a cada paso.

El Ayer es historia, el Mañana es Misterio y el Hoy es un regalo: por eso se lo llama… el Presente.

martes, 20 de noviembre de 2012

Ejercicio para quitarte la tontería

-      ¿Ya sabes lo que quieres en la vida?

-      Sí, por supuesto.

-     ¿Entonces ya has empezado a hacerlo?

-      Bueno, más o menos.

-     ¿Eso es un más o es un menos?

-      Eso es que más o menos.

-      Vamos, que no has empezado.

-     ¿Pero tú has visto cómo estás las cosas? ¿Es imposible hacer nada?

-     Bueno, si es imposible empezar ahora, ¿cuándo crees que será posible?

-      Pues no sé, está todo cada vez peor, habrá que esperar un buen rato.

-      ¿Cuánto? ¿20 años?

-      Nooo… ¡exagerado!, seguro que menos.

-      ¿10 años?

-      Que no… ¡qué eres un exagerado!, que seguro que menos.

-      ¿Y qué te hace no empezar hoy?

-      Que no…, que ya te digo que es imposible ahora.

-      ¿Y cuándo será posible?

-      No sé… cuando mejore todo.

-    ¿Y no podrías hacer algo, por pequeño que fuera, para empezar a conseguir lo que quieras en la vida?

-      Mmm… me temo que no, que ya te digo que es imposible.

-      ¿Seguro que sabes lo que quieres en la vida?

-    Qué sí, que sí, que sí, que lo aprendí en mi último curso donde me hablaron de PNL, coaching y el poder de la atracción.

-    Me temo que pasar del deseo a la acción requiere tener valor y comprometerte día a día. Por lo que veo, todavía no tienes el valor. Cuando empieces, me avisas, ¿vale?

-     ¡Qué no! ¡Qué no! ¡Qué no! Que sí que quiero.

-     ¿Cuándo vas a empezar?

-      No lo sé, pero pronto.

-     Genial, cuando dejes de culpar a los demás de la vida que no tienes, me avisas. Repeto tu actitud, pero comprende que eres responsable de tu vida, por más que cueste aceptarlo. Que tengas un buen día.

-      Ehhhh…

Enfrentarse a la vida es algo muy complicado, y lo digo desde la experiencia. Además, tiene un montón de riesgos y desventuras. Pero no intentarlo permite que un día se acabe tu vida y no te hayas dado ni cuenta. ¿Te atreves a vivir?

sábado, 17 de noviembre de 2012

Coaching: Las creencias limitantes y el miedo

ImagenImagen              
      Cuenta la historia que había una vez un niño que un día fue al circo, quedándose maravillado con el espectáculo de la inteligencia, fuerza y ​​grandeza de un enorme elefante. Al terminar fue a verlo, y se lo encontró comiendo atado por una cadena cogida simplemente a una pequeña estaca clavada en el suelo. El niño lo observó y no entendía como aquel gran elefante, con todo su peso, inteligencia y fuerza, no arrancaba aquella pequeña estaca y se iba. Entonces pasó un hombre del circo, y no se pudo resistir a preguntarle aquella duda. Éste, le respondió: “El elefante no escapa porque cuando era muy pequeño lo ataron a una estaca muy parecida”.      Entonces lo entendí: me imaginé el elefante de pequeño tirando y tirando de la estaca sin poderse escapar, hasta que un día se rindió, aceptó su impotencia y así creció, hasta hoy, que todo y ser grande y poderoso, no escapa, ni siquiera intenta tirar porque CREE QUE NO PUEDE, limitado por esta creencia de una situación vivida. Y lo peor es que nunca más se lo ha planteado ni intentado.

            Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante, pues vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que no podemos hacer multitud de cosas que un día probamos y no pudimos, limitados por miedos y creencias que nos paralizan, y nos rendimos, grabando en nuestro subconsciente: NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.

            El MIEDO convive en nosotros, y es decisivo cuando tenemos que tomar decisiones.  Es prudencia para protegernos y sentirnos seguros.  Pero hay que diferenciar el miedo básico, aquel que nos protege ante una situación, del miedo-paralizante, aquel que nos paraliza por algo que aún debe pasar. Cuantas veces has tenido miedo sólo pensando en la reunión con tu jefe, o por un examen.

             ¿Qué hacer para luchar contra el MIEDO?:
  • Analiza qué es lo que realmente te da miedo y cambia tu pensamiento (obsérvalo desde otros puntos de vista).
  • Pregúntate:  ¿qué es lo peor que puede pasar?.
  • Visualiza que han pasado 10 años, ¿qué pensarías?.
             En el Coaching decimos que la única manera de avanzar es hacer frente a nuestros miedos y creencias limitantes que nos paralizan y nos impiden conseguir nuestros objetivos: la única manera de saber si puedes, es intentándolo.  Tienes que desearlo de verdad, con una ACTITUD POSITIVA, y sin duda, podrás, porque eres una persona completa y llena de recursos.

Recuerda: las auto-limitaciones no son las que tenemos, si no las que nos autoimponemos.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Debería ser feliz y no lo soy.

“Tengo todo lo que quisiera tener cualquier persona y sin embargo no soy feliz”, me dijo en la primera sesión. “¿Qué quiere decir tenerlo todo?” Le pregunté. La respuesta quizá la podéis imaginar: un trabajo bien pagado, una pareja a la que amo, un hijos maravillosos, un círculo de amistades con quien pasar algunos ratos, un buen piso cerca del trabajo, una segunda residencia, cada año dos o tres viajes a destinos más o menos atractivos, resumiendo una vida envidiable para muchas personas.

Y teniendo todo esto, ¿por qué no es feliz esta persona? Empecemos por desgranar la primera pregunta. ¿Cualquier persona quisiera tener todo esto? Quizá cualquiera no, es cierto que muchas personas quisieran tener, y se pasan la vida luchando para conseguirlo – no siempre con éxito -, la gran pregunta es: ¿Es realmente eso lo que quiere esta persona?

Una vez más estamos ante una de las cuestiones más importantes, a mi entender, de la vida de una persona. ¿Hacemos lo que realmente queremos? O seguimos la corriente de la inercia, la costumbre y la tradición, haciendo las cosas “porque toca”, “porque debe ser así” sin pararnos a pensar si es lo que realmente queremos?

Hay momentos en nuestras vidas que nos encontramos en una encrucijada y nos preguntamos qué camino debemos seguir, nos bloqueamos y no sabemos hacia dónde ir. En momentos como estos nos iría bien tener algo que nos ayude a decidir. A veces, incluso, quisiéramos que alguien tomara la decisión por nosotros. Pues bien, hay tres preguntas que nos podemos hacer para avanzar en el camino de la decisión.

¿Qué es lo realmente importante para ti? No se trata de hacer una lista muy larga. Se trata de pensar en aquellas tres cosas que no querrías perder por nada del mundo, aquellas cosas que dan sentido a tu vida.
¿Qué te da miedo? Te ayudará identificar aquello realmente aterrador que te frena, porque el miedo te debilita ya menudo magnifica las consecuencias. Piensa qué es lo peor que te puede pasar a ti o a las personas importantes para ti – lo peor, peor -.

¿Qué te molesta? Todos tenemos compromisos que nos impiden pensar en lo realmente importante, que nos estorban. A menudo tenemos compromisos pendientes dando vueltas por nuestra cabeza y no sabemos cómo liberarnos. Quizás no todos hay que cumplirlos, revísalos.
En la mayoría de ocasiones te encontrarás ante seis posibles alternativas:
  1. Hacer algo que siempre has querido intentar.
  2. Lo que aparece en tus sueños más increíbles.
  3. Lo más sensato, lo que te recomendaría la gente que más valoras.
  4. Una opción nueva que nunca habías considerado.
  5. Volver atrás hasta un punto que te dé seguridad.
  6. Continuar tal y como estás.
Al final la decisión es tuya.

viernes, 31 de agosto de 2012

El secreto para superar el “filtro telefónico” de las secretarias

Recientemente descubrí el secreto para superar uno de los momentos más difíciles en todo proceso de venta en el mundo del Business to Business (B2B): el del “filtro” que, en más del 90 por ciento de los casos, representan las secretarias para lograr un primer contacto telefónico con el Gerente o Director a quien pretendemos acercar nuestra propuesta.
Cuando entendemos el rol que juegan las secretarias en los niveles directivos o de la Alta Gerencia, dejamos de lado nuestros preconceptos y comenzamos a verlas como nuestras primeras aliadas dentro de las organizaciones de nuestros potenciales clientes.
Si las vemos como el obstáculo a superar, elucubrando maleficios o frases lisonjeras para persuadirlas, o manifestamos malhumor e impaciencia, el resultado que obtenemos es un incremento de la resistencia, directamente proporcionar a nuestro creciente malestar.
Imagínate, en cambio, una conversación parecida a lo que sigue:
– [RIIIING]
– Hola.
– Buen día, mi nombre es Manuel Ferreira, de la firma Motiva Coaching y Formación. Quisiera hablar con el Sr. Méndez, por favor.
– El Sr. Méndez está en una reunión, ¿por qué asunto es?
– Ah, si se encuentra ocupado no lo vamos a molestar. De todos modos, será muy valioso para mí poder conversar contigo antes de hacerlo con el Sr. Méndez, y seguramente tú podrás darme el mejor consejo y asesoramiento para que pueda presentarles una propuesta que creo que apreciarán mucho. Tal vez, incluso, tú me recomiendes conversar con alguna otra persona diferente del Sr. Méndez. ¿Tienes un par de minutos para que te explique de qué se trata?
– Sí, ¡cómo no!
– Bien, te lo agradezco mucho, y espero poder agradecértelo personalmente muy pronto…
Las secretarias suelen tener “poder” real: allí reside tu oportunidad
De esta manera, generamos empatía con la Secretaria, no intentamos forzar una situación que de todos modos tiene pocas probabilidades de prosperar en la etapa actual, y le hacemos sentir valiosa confiándole a ella nuestro propósito, y reconociéndole el lugar de “poder” que en efecto tiene.
Si hacemos las cosas bien (y tenemos la fortuna de que el momento es oportuno), nos ganaremos su confianza y tendremos la oportunidad de obtener mucha información valiosa en esta y futuras conversaciones con ella: ¿quién es la persona, o las personas, que tienen distintos grados de influencia en la toma de decisiones en relación con nuestras propuestas?, ¿cómo está organizada la empresa, cuáles son sus áreas y unidades de negocios, cuántos empleados tiene, cuántas sedes o sucursales y dónde están ubicadas? Y toda la información estratégica que nos pueda servir para llegar a las personas indicadas y, eventualmente, para diseñar una propuesta sólida y bien fundada.
Y tan importante como eso: si logramos hacerle ver a ella el valor de lo que tenemos para ofrecer, nos dirá con quién debemos hablar en primer lugar y nos facilitará el acceso a esa persona.
Una vez que tenemos un pie adentro, hemos superado la primera dificultad.
Nunca olvides pasar a saludar a la Secretaria que te atendió en aquella primera instancia, y a las que ella te presente después. Nunca dejes de reconocer a tus primeras aliadas en tu próxima empresa-cliente.

jueves, 9 de agosto de 2012

El Valor de la Palabra

Que importante es respetar y mantener la palabra dada,màs cuando nadie nos obliga a ello, sin embargo, sabemos, que una vez que la damos hay que cumplir con lo que ella involucra.

En la medida que nos interrelacionamos,cualquiera sea el rol que desenpeniemos, debemos ser fiel a la palabra , entender lo que ella encierra.

Cuando prometemos algo, nos comprometemos a cumplir,puesto que desde ese momento estamos obligados a que sea una realidad ,esta en juego nuestra conducta, personalidad, confianza, respeto,credibilidad.

Es por eso, que antes de dar la palabra determinemos su alcance, repercusiones,lo que ello encierra,lo que esta en juego, a través de ella nos damos a conocer, a que se tenga un buen juicio de nuestra seriedad, que se nos crea, de lo contrario nunca se nos considerara como personas que cumplen lo que promete.

A través de la palabra y nuestros actos, revelamos si somos confiables o no.

La seriedad, honestidad y responsabilidad con lo que decimos y hacemos refleja nuestra Integridad.
El incumplimiento de la palabra es un acto de violencia, la desconsideración, la deshonestidad, no hacer lo que se dice, la impuntualidad, incumplir los acuerdos, son actos hostiles, que resultan una burla y una falta de respeto hacia los demás, comprometen nuestra seriedad e integridad personal, y además fomentan el conflicto y la discordia

A todos nos tranquiliza y nos hace sentir confiados, estar ó relacionarse con alguien que hace lo que dice, que está comprometido con su palabra y la honra cumpliéndola, alguien que cumple lo que dice que hará, sea lo que sea, y en caso de que realmente no vaya a poder hacerlo, lo comunica con tiempo y se disculpa por su incumplimiento.

Cuando actuamos así, transmitimos seguridad y confianza, factores claves para una relación sana en cualquier ámbito.

La práctica de la Integridad es el gran promotor de la armonía, la claridad, la unión y la honra, hacia nosotros mismos y hacia los demás, por otro lado, siempre hallaremos la falta de integridad en la raíz del conflicto, los inconvenientes y la discordia en nuestras relaciones, incluyendo la relación que tenemos con nosotros mismos.

En conclusión, debemos estar muy atentos como manejar nuestra palabra, que tanto nos respetamos y respetamos a los demás,no prometamos nada sin saber si realmente podremos cumplir, consideremos una vez mas, que nadie nos obliga, es nuestro libre albedrio lo que nos hace confiables, de no ser así carece de credibilidad, no seremos íntegros, sin embargo, remítete a los hechos, miremos nuestras vidas, mira lo que haces contigo mismo y con los demás, fijate como te conduces , eso es lo que finalmente revelará la auténtica Verdad